¿Qué es la psicología inversa?

¿Si te digo que no leas este artículo, lo leerías? Así es la psicología inversa. Esta técnica se utiliza para persuadir a alguien a través de expresar lo contrario de lo que se quiere lograr. Es decir, se trata de una forma de manipulación que consiste en utilizar la lógica contraria para obtener lo que se desea. Aunque puede parecer inescrupuloso, la psicología inversa es una estrategia comúnmente utilizada en la publicidad, la política y las relaciones personales. En este artículo, descubrirás cómo funciona la psicología inversa, cuándo es apropiado utilizarla y cómo evitar caer en sus trucos.

Qué es la psicología inversa

¿Alguna vez te ha pasado que se te dificulta convencer a alguien de hacer algo? Ya sea en tu familia, en el trabajo o en tu grupo de amigos, es muy común encontrarnos en situaciones en las que deseamos que alguien haga algo, pero no logramos persuadirlo. Ahí es cuando entra en juego la psicología inversa.

La psicología inversa se trata de hacer lo contrario de lo que se espera con el objetivo de influenciar a la otra persona. Esto significa que, en lugar de pedir directamente a alguien que haga algo, le decimos que no lo haga, de manera que ésta tenga más probabilidades de hacerlo. Esta técnica ha sido utilizada durante décadas en el ámbito de la psicología y en la vida cotidiana.

Cómo funciona la psicología inversa

La psicología inversa es una técnica que funciona de diferentes maneras. A continuación, te explicamos las diversas maneras en que esta técnica influye en el comportamiento de las personas:

1. La reacción de rebeldía

Cuando alguien nos dice directamente qué hacer, a menudo tendemos a sentirnos en medio de una situación tensa, donde nuestra decisión es ignorada y nuestra voluntad se ve anulada. Sin embargo, cuando alguien nos dice que no hagamos algo, nuestra reacción instintiva es sentirnos desafiados, porque nadie quiere sentirse controlado. Este efecto se acentúa en personas con un carácter fuerte o muy independiente.

Por ejemplo, si estás persuadiendo a alguien para que tome una decisión que no le beneficie, en lugar de decirle directamente que no lo haga, puedes decirle que haga lo que cree conveniente y que no le importen tus opiniones. Entonces, lo más probable es que, ante tu posición neutral, la persona elija hacer lo contrario.

2. La manipulación psicológica

La psicología inversa juega con la mente humana haciendo que las personas sientan que han tomado su propia decisión, cuando en realidad la decisión la hemos tomado nosotros. Para lograr maximizar el efecto de la psicología inversa, es necesario llevarla a cabo con asertividad, convicción y con un objetivo en mente. Por ejemplo, si quieres persuadir a un amigo para que te acompañe a una fiesta, en lugar de pedírselo directamente, puedes decirle que no te importaría ir solo y que no se preocupe por acompañarte. Lo más probable es que, al decirle esto, tu amigo cambie de opinión y decida ir contigo a la fiesta.

3. La sensación de control

Todos queremos controlar nuestras vidas, pero a veces sentimos que no podemos. La psicología inversa se aprovecha de eso, de tu necesidad de control, para influir en tus decisiones. Por ejemplo, si tu jefe te dice que no es necesario trabajar hoy, tu primera reacción podría ser preguntar por qué, cuando en realidad lo que tu jefe desea es que trabajes. En este caso, tu jefe tiene la sensación de control porque te ha “engañado sutilmente, haciendo que la decisión final parezca propia.

Conclusiones

La psicología inversa es una técnica muy útil para persuadir a alguien a hacer algo sin que se sienta presionado. Esta técnica se basa principalmente en hacer lo contrario de lo que se espera, logrando así que las personas sientan la necesidad de tomar sus propias decisiones.

No obstante, es importante tener en cuenta que, al utilizar la psicología inversa, puede ser que la persona coja conciencia de lo que está sucediendo, lo que llevará a una reacción negativa. Por esta razón, es necesario utilizar la técnica de manera consciente y con cuidado, para lograr los resultados deseados de una forma efectiva y sin crear conflictos innecesarios.

¿Qué es la Psicología Inversa?

La Psicología Inversa es una técnica que se utiliza para persuadir a alguien para que haga algo que no quiere hacer de forma directa. Básicamente se trata de utilizar la psicología para hacer que alguien haga algo que normalmente no haría. El concepto de la psicología inversa se base en la prohibición, porque, muchas veces, las personas quieren hacer algo que se les está prohibiendo. Así, si prohibimos algo, puede que la otra persona reaccione queriendo hacer exactamente lo contrario, es decir, cumpla con el deseo implícito de quien le está prohibiendo.

Por ejemplo, si tienes a un hijo que no quiere comer verduras, puedes decirle que no coma verduras porque no quiere que crezca fuerte y saludable, y esto puede hacer que se sienta desafiado y quiera comer verduras. O si tu pareja no quiere ir al cine contigo, le puedes decir que no hay problema, que preferirías acabar de ver esa serie en la televisión en vez de ir al cine. Este puede ser el detonante para que cambie de parecer y decida ir contigo al cine.

En resumen, la Psicología Inversa es una técnica en la que se utiliza la mente humana para persuadir a alguien para que haga algo que normalmente no haría si se le pidiera directamente, aprovechando la tendencia natural de la gente a hacer lo contrario cuando se les prohíbe algo.

Cómo se aplica la psicología inversa

La psicología inversa se puede aplicar en diferentes ámbitos de nuestra vida. Sin embargo, en su mayoría, se utiliza para obtener una reacción positiva y cumplir un objetivo en situaciones como las siguientes:

Ámbito Ejemplos
Relaciones personales Convencer a alguien para salir a una cita o establecer una relación.
Niños Convencer a un niño para que haga la tarea o que coma algo que no le gusta.
Ámbito laboral Convencer a un empleado para trabajar horas extras o para hacer una tarea que no le gustaría.
Negocios Convencer a alguien para comprar algo o invertir en un proyecto.

Es importante señalar que, aunque la psicología inversa es una técnica útil, no siempre funciona. Debe ser aplicada de manera adecuada y precavida, porque un uso excesivo puede llevar a lo opuesto de lo que se pretende hacer.

Técnicas para aplicar la psicología inversa de manera efectiva

Existen diferentes técnicas para aplicar la psicología inversa de manera efectiva, algunas de las cuales se resumen a continuación:

  1. Poner en marcha la técnica de “reversión”: Esta técnica implica decir exactamente lo contrario de lo que se quiere decir para obtener el resultado deseado. Por ejemplo, si se quiere que un niño se vista solo, se le dice que no se vista, y dejar que el niño haga todo lo posible para demostrar lo contrario.
  2. Ofrecer opciones limitadas: Ofrecer solo dos opciones a la persona para que elija, ambas de las cuales son aceptables para cumplir el objetivo deseado. Por ejemplo, en vez de pedirle a un niño que coma verduras, se le da a elegir entre comer brócoli o zanahoria, ambos son verduras.
  3. Usar la técnica de “swing”: Esta técnica implica traer a colación experiencias y situaciones que la persona ha vivido en el pasado, y compararlas con algo que se quiere que haga ahora, para hacerle ver lo positivo de la situación. Por ejemplo, si un empleado tiene una tarea aburrida, se le puede recordar que ha trabajado en tareas más aburridas que ésta, pero que, al final, todo se logró con éxito.
  4. Prohibir lo que se quiere lograr: La técnica más clásica de la psicología inversa consiste en prohibir lo que se quiere conseguir. Por ejemplo, si se quiere que un niño coma verduras, se le puede decir que no las coma, para que, en su mente, quiera hacer lo contrario.
  5. Combinar diversas técnicas: Combinar dos o más técnicas maximiza la efectividad de la psicología inversa. Por ejemplo, combinar la técnica de “swing” con la de “reversión” para obtener el efecto deseado.

Recordemos que lo importante es saber emplear estas técnicas con inteligencia y en el momento adecuado, para lograr los resultados esperados.

Conclusión

La psicología inversa es una técnica efectiva para persuadir a alguien a hacer algo que no quieren hacer de forma directa. Esta técnica se basa en la tendencia natural de las personas a querer hacer lo que se les está prohibiendo, y se puede aplicar en diferentes ámbitos de la vida.

Para aplicar la técnica de la psicología inversa, existen diferentes técnicas efectivas, como la reversión, ofrecer opciones limitadas, usar la técnica de swing, entre otras. La combinación de dos o más técnicas maximiza la efectividad de la psicología inversa.

Es importante tener en cuenta que la psicología inversa debe ser utilizada con precaución y sabiduría, porque el uso excesivo puede llevar a lo opuesto de lo que se quiere lograr.

Por lo tanto, si se quiere utilizar esta técnica, asegurémonos de aplicarla con cuidado, entendiendo a la persona en cuestión y eligiendo la técnica adecuada para alcanzar el resultado deseado.

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